Once veces recorro mi cuerpo ciego, buscando a un cíclope herido en el orgullo, bufante en su soledad de prisma u holograma nutrido en el espanto de la luz.
--
En verdad: he mirado las anochecidas calles tratando de recordar el goteo de las horas: todo lo he olvidado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario