lunes, octubre 1

domingo

Me encierro dentro de cuatro muros.
Tienen un olor hambriento impregnado por sus contornos,
absorto en el uso de un torno brillante doy forma a un cuenco de doce espinas.
Cuando lo termino y abro las puertas, la noche sale y besa a los amantes sentados en las bancas de los parques.

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